Pocas son las veces en la vida en las que tenemos la posibilidad de hacer de estos cambios grandes que prometen cambiar radicalmente nuestras vidas. De hecho el que se me viene a la memoria es la elección de una carrera para estudiar. A estas alturas no tengo claro si fue buena o mala elección pero por el momento estoy tranquilo y feliz con lo que hago.
Bien, y hoy es el momento de dar otro de esos pasos. Hoy cambio mi status civil, dejando la vida de soltería para pasar a engrosar el otro bando, el de los casados.
Hordas de mujeres solteras lloran desconsoladas, velatones durante la noche y marchas por el centro de Santiago, para todo culminar en Plaza Baquedano (ok, Plaza Italia para el gusto popular)… Lo triste es que en realidad no vi nada de eso, pero estoy seguro que debe haber ocurrido (aunque sea en menor escala… mucha menor…. OK, quizás ni ocurrió).
En un par de horas más, ante los ojos de la ley civil, paso a ser un señor, marido, casado, atrapado o como se le quiera denominar
. A todo esto. Qué diantres ocurrió? En menos de dos años hemos ido cayendo sido escogidos la mayoría de los que conozco para unirse a este selecto grupo. Será una especie de virus? una enfermedad? o será sólo la muestra de que ya nos estamos poniendo viejos y nuestros deseos de formar algo más que fiestas y juergas en este mundo.
Un dato interesante: Espero poder casarme, dado que la ANEF (la agrupación de funcionarios públicos) congregó para el martes y miercoles de esta semana un paro general (que incluye al registro civil) por lo que espero que nada raro ocurra hoy.